Blog de psicología y reflexiones para mujeres inquietas. Consejos y reflexiones para padres de adolescentes

domingo, 9 de octubre de 2016

¡S.O.S! TENGO UN ADOLESCENTE EN CASA


PSICOLOGIA-HIJO-ADOLESCENTE-CONSEJOS







Maria, esta contenta, su hijo adolescente ha llegado hoy del insti, ha comido y esta casi simpático. Después de comer y descansar se ha ido a su cuarto a hacer los deberes sin tener que recordarselo. María cruza los dedos, parece que la tarde va a ser tranquila, sin ninguna discusión. Bueno no es que todas las tardes haya discusiones, es que a veces parece que están en dos mundos paralelos que nunca se encuentran. De repente, Pablo (pongamosle ese nombre) grita a su madre desde la puerta:


  • "Mamá me voy".
  • "¿Donde vas?", pregunta María inquieta.
  • "Al  médico".
  • "¿Cómo, te ocurre algo?, ¿estás enfermo?.".
  •  "No, voy a pedir las pruebas genéticas, estoy casi seguro de que no es posible que seas mi madre".

Sale por la puerta. María se siente herida, indignada, esta a punto de abrir la puerta y gritarle que ella también quiere esas  pruebas, esta casi segura que no es su hijo. Pasa un rato pensando en diversas y descabelladas teorías. Seguro que se lo cambiaron en el hospital, ahora que lo piensa tiene un cierto parecido a su compañera de habitación. Es posible que de bebe se le cambiaran en la guardería, ya se sabe en esa época siempre iba corriendo, estresada y agobiada así que  todo es posible. Al final, se da cuenta de la descabellado de sus pensamientos y se ríe. Se centra en hacer otras cosas y se propone a hablar con su hijo en cuanto vuelva. No son maneras de hablarle. Más tranquila sigue con sus actividades. 

Al rato Pablo vuelve. Vuelve gritando, feliz:


  •  "¡Mamá, mamá me han aceptado en el equipo de baloncesto!".
  • "¿El equipo de baloncesto?".
  • "Si, no recuerdas que te dije que hoy eran las pruebas."
  •  "¿Y el médico?- pregunta Maria."
  • "¿El médico, de que hablas mamá?. No he ido al médico."
  • "Es lo que me dijiste antes de salir"
  • "No se de lo que me hablas, mamá. No he ido al médico. Mañana comienzo con los entrenamientos. ¿Sabes el entrenador dice que tengo mucho potencial?"


Y así sigue Pablo, toda la tarde hablando de baloncesto. María navega entre la satisfacción de ver feliz a su hijo y de su logro y la sensación de indignación de antes. Al final, suspira y se centra en todo lo que le cuenta su hijo, en compartir ese momento con él. En otro momento, hablará tranquilamente con el sobre lo ocurrido. Son cada vez más escasos esos momentos compartidos con su hijo. En el que vuelve a contarle sus dudas y sueños. Así que decide disfrutarlo.

Cómo padres de adolescentes, ¿habéis pasado momentos similares?. Bueno, espero que no hayan dado una respuesta tan fuera de tiesto como la de Pablo. Los padres sabemos que el tener hijos es una gran aventura. Una aventura en la que tenemos una cosa segura, no sabemos lo que se nos pueda venir encima. Sobretodo el convivir con un adolescente, puede provocarnos estrés, ya que no siempre se amoldan a nuestros programas e ideas. Por lo que tenemos que estar continuamente encontrando un equilibrio entre sus necesidades y las nuestras.

Somos conscientes que durante esta época vamos a tener momentos muy complicados pero también momentos muy bonitos. Sus cambios hormonales han comenzado. Sabemos que debemos llenarnos de paciencia. Queremos estar con ellos, cerca de ellos durante este momento de su vida. ¡Aunque no demasiado cerca!, por seguridad ^-^.

Dos consejos para sobrellevar mejor esta época. Pausar crea espacio entre ambos y conectar te ofrece la oportunidad de sintonizar con lo que sientes, con las reacciones de tu cuerpo. A Maria no le gusto la respuesta de Pablo, cuando salía por la puerta. Si lo hubiera llamado a gritos y exigido que volviera para aclararle ese comentario tan desafortunado, hubiera habido una discusión, en la que probablemente no hubiera obtenido respuestas claras o directamente ninguna y es posible que Pablo hubiera acabado castigado y perdiendo la oportunidad de entrar en el equipo de baloncesto.  En vez de eso Maria dejo una pausa, al principio de la pausa se dejo arrastrar por pensamientos más que negativos absurdos, por su malestar e indignación. Reconoce sus sentimientos y decide no dejarse arrastrar por ellos, sigue con sus cometidos. Al volver Pablo, aparca todos esos sentimientos para disfrutar del éxito de su hijo. Aparca, la conversación que había decidido tener con él, aparcar no es renunciar. Si no buscar el mejor momento, en el que la ira no nos arrastre a decir o hacer cosas que no queremos. Y lo aparca por disfrutar de ese momento de intimidad y felicidad con su hijo. Más adelante conversara con el sobre los comentarios "fuera de tiesto", lo poco útiles y sobre el daño que hacen.  

Hay veces que tendremos que intervenir casi inmediatamente, pero otras en las que tendremos que esperar o crear el momento ideal. Ser padres no es fácil, es un camino que termina el día que morimos (o tal vez no). Un camino en el que nos equivocamos, tenemos grandes y pequeños triunfos. Un camino agotador, retador, motivador y que nos cambia la vida por completo. En el que aprendemos todos los días algo nuevo, en el que intentar hacerlo lo mejor posible a veces no es suficiente. En el que no estamos solos, no somos los únicos que influenciamos en ellos. Aunque seamos los más importantes hay abuelos, profesores, entrenadores, amigos (sobretodo en la adolescencia) y mass media (TV, internet,....).

A pesar de todo esto la mayoría de padres saben encontrar su camino. La mayoría de adolescentes crecen sin grandes problemas. Sabemos que forman parte del proceso las dudas, las oposiciones, no atenerse a las reglas, experimentar con lo prohibido. Debemos aceptarlo sin crear un tragedia por eso, sin pensar que somos los peores padres del mundo y nuestros hijos un desastre. ¿Quién no le doy una calada a un cigarro durante esta época, por ejemplo?. Intervenir cuando sea necesario, dejandoles espacio para su crecimiento.

Durante esta época de vuestras relaciones te tendrás que armar de valor, para reconocer que la paternidad perfecta no existe, para aprender y prepararnos lo mejor posible. Para marcar límites. El valor nos habla del coraje que se necesita para enfrentarse con situaciones que no nos agradan o difíciles. El coraje que se necesita para abrirse a aquello que temes.

Vas a necesitar compasión, para tomar conciencia de tu propio corazón. El corazón puedes abrirlo para dar y recibir amor. Pero igualmente se puede cerrar. La compasión hacia uno mismo es la necesidad natural de disminuir el dolor y el sufrimiento y de buscar la felicidad. "El arte de educar reside en mantener el equilibrio entre una mente abierta y un corazón cálido, para poder sentir intensamente y poder actuar con sabiduría, especialmente cuando las cosas parecen ir mal." (E. Snel).

La confianza es muy importante para los padres. Te proporciona una sensación básica de seguridad y esperanza de que toda va a ir bien, aunque en estos momentos no vaya así. La esperanza es lo último que se pierde. Se necesita confianza en las ocasiones en las ocasiones en las que tenemos que aceptar aquello en lo que no tenemos autoridad.

Paciencia. Ese arte que a veces es tan difícil, cuando estas cansado, cuando quieres que las cosas vayan un poco más deprisa o por otro camino. Paciencia con tu hijo, pero también paciencia contigo.



RECUERDA UNA ORUGA SE CONVIERTE EN MARIPOSA. SIEMPRE QUE NO ABRAS EL CAPULLO ANTES DE TIEMPO



Hasta aquí el post de hoy. ¿Tenéis un adolescente en casa?, me contáis vuestra experiencia un poquito más abajo, en comentarios.



11 comentarios:

  1. Muy bueno tu post Marilo. Como madre de adolescente comparto todo lo que dices, esos cambios de ánimo. Esos momentos en que está de buen humor, cariñoso e incluso se vuelve ese niño que te busca para platicar y contarte sus cosas. Días en que no se soporta ni él mismo y no entiendes que lo tiene tan molesto o enojado contigo, qué le hiciste. Por suerte todavía no me manda una contestación como la que cuentas, pero si cuesta aparcar y armarse de paciencia, sobretodo recordar que pasamos por lo mismo y que experimentamos muchas cosas que él también necesitará pasar. Lo importante es estar ahí para guiarlo y acompañarlo en el camino.

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  2. Que buen artículo. Aún no me siento totalmente identificada, porque mi hijo no ha llegado a la adolescencia, pero este post me ayuda a sacar lo mejor de mí para cuando ese momento surja. Lo mejor es como dices, tomarlo con buen humor y esperar a que pase. Acompañarlos y guiarlos, darles amor, que más podemos hacer?

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  3. Creo que cuando somos adolescentes, los padres se arrepienten de no habernos comido cuando podían!!! No fui una adolescente rebelde, pero sí que se las armaba a mi madre de vez en cuando...y ese diálogo que has puesto me hizo recordar a mi hermano jiji era y es muy ocurrente!! Unas santas las madres...unas santas... Besos!!

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  4. Hola Marilo!

    No tengo hijos, pero sé que esta etapa es muy dura para los padres. Todos hemos sido adolescentes y cuando lo fuimos parecía que el mundo entero estaba en nuestra contra, que no nos entendían, y por supuesto, queríamos hacer cosas de adultos sin serlo.. así que no sé como afrontaría estar en el 'otro lado' y tener un hijo adolescente como lo fui yo jejeje

    Tienes razón en afirmar que se necesita paciencia y confianza en tu hijo, aunque también entiendo que para que exista entre padres e hijos una relación de confianza, ésta debe trabajarse desde que los niños son pequeños, si no, lo veo complicado.

    Muy interesante tu post de sos a los padres con adolescentes en casa! Nos leemos, bsss

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  5. Jajaja, una historia la de María y Pablo graciosa pero muy real, yo ya pasé por ahí, hice lo que pude con mayor o menor fortuna según las ocasiones, pero lo que está claro es que hay que tener mucha paciencia pero a veces es difícil los padres somos humanos y no siempre estamos para sortear hormonas despendoladas jajaja y como dices confiar en ellos dejarles espacio y rezar para que todo salga bien.
    Besos

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  6. Jajaja, una historia la de María y Pablo graciosa pero muy real, yo ya pasé por ahí, hice lo que pude con mayor o menor fortuna según las ocasiones, pero lo que está claro es que hay que tener mucha paciencia pero a veces es difícil los padres somos humanos y no siempre estamos para sortear hormonas despendoladas jajaja y como dices confiar en ellos dejarles espacio y rezar para que todo salga bien.
    Besos

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  7. Yo no tengo hijos pero tengo una adolescente en casa que es la hija de mi pareja, no tiene madre desde hace unos años y en verdad la adolescencia es un mundo, en mi caso me ha tocado soportar una serie de problemas, porque hay adolescentes problemáticos y otros que simplemente están en la edad del pavo.
    Es muy complicado, entiendo que siendo su madre tendría paciencia y comprensión, yo ya estoy harta de que me recuerde que no soy su madre.
    Actuar sin potestad desde fuera es complicado, yo como dices he decidido dejar pasar las cosas, hace tiempo que no actuo de urgencia, ni siquiera llevo la contraria, he decidido desde hace tiempo no intervenir en el destino ni en la madre naturaleza, de los errores que aprenda y si quiere que coja el ejemplo que dejo a diarío con mis actos.
    Me hace gracia porque lo de la prueba genética lo debió decir el Rubius o algún influencer porque ya he oído a algunas de mis amigas indignadas por esa salida de tono.
    Un saludo!!

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  8. Hello!!

    Si he de ser sincera es una de las etapas que más mal rollo me da. El pequeñajo tiene ahora dos años y mira que le doy vueltas... Esto de lidiar con adolescentes va a ser duro, muy duro. Pero con los consejitos que nos has dejado ahí arriba yo creo que será mucho más fácil.

    La verdad es que si mi pequeñajo me suelta lo del hospital te aseguro que me escucha y si no, ya puede esquivar la zapatilla voladora. Con todo lo que sufrimos las mamis!!!!!

    Un besote y ánimos a todas!

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  9. No tengo adolescente en casa pero si que lo he sido y muy rebelde por cierto, así que me tocará pasar todo aquello que pasais las madres con vuestros hijos, pero algún día quizá pidan perdón como yo le hice a mi madre por tanta desesperación que la causé. Ánimo con el tuyo, seguro que está orgulloso de ti como madre.

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  10. Muchas gracias por vuestros comentarios a todas. La adolescencia es una etapa más de la vida, pero con tantos altibajos por parte de ellos y con un proceso de cambio para los padres que a veces es difícil. "La zapatilla voladora" jjjj creo que todos la hemos sufrido y confieso que a veces me dan ganas de usarla. No servirá para mucho excepto para desahogarse un poquito :)

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  11. Excelente contenido. No soy madre pero vengo de 5 hermanas menores que yo, y mi madre la ha pasado un poco mal con una hermana cuando estaba en la adolescencia. Ser paciente es una virtud que muchas madres no saben tener con esta edad tan difícil.

    Saludos.

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