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jueves, 13 de octubre de 2016

MOTIVOS DE IRRITACIÓN: LA ROPA Y EL PELO


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Reconozcasmolos tener hijos es una fuente continua de irritación. Yo en estos momentos estoy al borde un ataque de nervios, por las continuas interrupciones. Y ya se sabe cuando la inspiración hace acto de presencia hay que aprovecharla.

Si nos ponemos a pensar en la cantidad de veces que nos enfadamos con ellos o que tenemos que contar hasta tres para controlar nuestra ira, descubriremos que son varias veces al día. Y si esos hijos están en esa edad que es la adolescencia, probablemente unos cuantos más.

Vamos a hablar de alguno de esos motivos de irritación. En el anterior post os presente a María y  a su hijo Pablo. Vamos a ver como lo llevan.

LA ROPA: desde que Pablo esta en el equipo de baloncesto solo usa camisetas de baloncesto, pantalones y zapatos deportivos. Los vaqueros, camisetas o ropa de otro estilo están cogiendo polvo en el armario. A María le empieza a molestar que su hijo no se quiera poner otra ropa, con lo que le costaron los últimos vaqueros que le compro. Además dentro de un tiempo se casa uno de sus sobrinos. ¿No pretenderá ir con su equipamiento de baloncesto, verdad?

Los diferentes grupos sociales tienen sus "uniformes", que varían con la edad y con época, pero cualquier padre debe tener claro que  poner objeciones es hacer más deseable ese "uniforme".

La ropa es una de la formas más inocentes de protesta a esta edad. Convertir una batalla por esto no parece la pena. Insistir en algo que no tiene mucha más importancia, es convertirlo en un problema realmente grave.

María ha decidido dejar a Pablo vestir con su ropa de baloncesto, cuando sea necesario, por ejemplo para la boda que esta próxima, se sentará a hablar con el. Ese día procurará ser paciente y recordarle que es una ocasión familiar, especial y que hay que vestir acorde. Si no quiere ponerse un traje, va a negocia con el un atuendo adecuado y que sea cómodo para él. Respeta sus sentimientos, escuchalo y recuerda no es el fin del mundo, no te dejes arrastrar a una discusión.

Con la ropa tenemos otro problema. Las modas. A algunos padres se los olvida lo importante es que para sus hijos sentirse identificados con su grupo y llevar lo que dictan ese grupo. ¿Recordáis las peleas con vuestras madres por los vaqueros rotos que os gustaban tanto y que para vuestros padres era ir mal vestido?.

En el otro extremo aquellos padres que se gastan un dineral en ropa, las últimas deportivas de moda, los vaqueros más caros y mil y una camiseta. Por supuesto que no deseas que tus hijos se sientan avergonzados, pero no es necesario gastarse un dineral en la ropa. Hay que mantener un equilibrio.

¿Cómo vamos a mantener ese equilibrio? Negociando, nos sentamos con ellos y vemos las necesidades reales de ropa que tienen (un chaquetón nuevo, unas deportivas,....) y se les asigna un presupuesto para gastar en eso que se decida. Tal vez tu hija renuncie a esos vaqueros tan caros cuando vea que con el presupuesto que tiene puede comprase un falda que le ha enamorado y un par de camisetas a juego. Y que tu hijo le eche el ojo a un chaquetón que le encanta, pero se espere veinte días para comprarlo en rebajas y así poder comprar algo más con el dinero asignado.

Déjalo tomar sus propias decisiones, debe de aprender. Tu puedes estar a su lado, opinando si el te lo pide. Pero si no respétalo y déjalo tomar sus propias decisiones. Si se equivoca, de los errores se aprende y mucho. Además nosotros también seguimos equivocándonos, en la ropa y en otras cosas. ¿Verdad?. Esta es una buena ocasión para dejarle espacio y que tome decisiones por el mismo. Le servirá de entrenamiento para otras ocasiones más importantes. Además aprenderá a administrar el dinero, cuando se de cuenta que ha malgastado el dinero y ya no puede comprar aquello que tanto deseaba, la próxima vez hará mejor los cálculos. ^-^

María y Pablo han decidido hacer una lista de las cosas que necesita Pablo. Tras mirar el armario se dan cuenta que necesita un chaquetón nuevo, un par de camisetas y María piensa que un vaquero le vendría bien. María hace un calculo aproximado y le da su asignación a Pablo para que se compre lo que necesite. Pablo le asegura que ha visto un chaquetón que le gusta mucho y que los vaqueros prefiere cambiarlos por un pantalón deportivo. Como no se siente muy seguro ya que nunca ha ido solo a comprar le pide a su madre si el sábado pueden ir solos de compras. María acepta ir como consejera de moda. Tras varias visitas a tiendas. Pablo ha elegido varias cosas, pero en una de las tiendas ha oído que en diez días comienzan las rebajas. Así que sugiera volver en diez días y hacer su compra. A María le parece buena idea. El día elegido Pablo decide ir con un amigo, ya conoce las tiendas y se siente más seguro. Orgulloso vuelve con el chaquetón que le gustaba, un par de camisetas que a María le parecen horrorosas, un par de pantalones y ante el asombro de  María uno de ellos vaqueros. Y todavía la ha sobrado suficiente dinero para comprarle un pañuelo a su madre. Pablo ha aprendido a administrar su dinero, ha tomado decisiones el solo lo que le hace sentirse muy orgulloso. Y María ha aprendido que puede confiar en su hijo, esta orgullosa de sus comprar, a pesar de las camisetas horrorosas y aunque le ha dicho que no debería haberle comprado nada, esta contenta y emocionada por el detalle de su hijo. 

Algunos consejos a seguir cuando llegue con sus compras serían.

- Olvida el "te lo advertí" o el "te lo dije". Muerdete la lengua, vete a darte una vuelta, escucha música..... lo que te distraiga y evite que digas la frase. No ocurre nada porque se equivoque, si compra la talla equivocada le toca otro viaje a la tienda y solucionado.

- Dominate cuando cometa un error. No te subas por las paredes. María guardo un prudente silencia con respecto a las camisetas. Podría haber reaccionado diciendo "como te has gastado dinero en algo tan horroroso". Con lo que solo hubiera conseguido herir a Pablo, molestarlo y que la próxima vez no cuente con ella. Además siempre hay la posibilidad de que cambie de opinión y las devuelva. ^-^

- Se congruente. Si has decidido una asignación cada x tiempo para la ropa, no la aumentes porque ha visto una cosa que le encanta y no puede estar sin ella. Mantente firme y que aprenda a administrarse.

- Comprende: Ni los gustos ni las reacciones de tu hijo son iguales a las tuyas. No es un clon vuestro, como vosotros no lo sois de vuestros padres.

- No olvides alabar sus aciertos.


LOS PELOS: Otro motivo de discusión o irritación a estas edades "son esos pelos que me lleva". Demasiado largo, demasiado corto, demasiado color,........ en fin demasiado.

Pablo ha decidido cortarse el pelo como su jugador de baloncesto favorito y María empieza a pensar que el baloncesto está siendo una mala influencia o por lo menos una fuente continua de molestias para ella. 

Al igual que con la ropa el cabello es una forma de diferenciarse de los padres e identificarse con su grupo. Y al igual que con esta es una forma bastante inocente de rebeldía.

En el próximo post seguiremos hablando de motivos de irritación. ¿Hay alguno que os ponga especialmente de los nervios? Os espero en los comentarios y me contáis como lo lleváis.



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10 comentarios:

  1. Hola!! creo que los pelos y la ropa son una señal de autoafirmación que tenemos cuando crecemos. Por un lado están nuestros gustos y por otros ver si fastidiamos a papá y a mamá. Qué le vamos a hacer, la adolescencia es así. Hay que armarse de paciencia. Besos!!

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  2. jajajajajajaja hay edades en las que es mejor no llevarles la contraria con ningun tema, nunca entrarán en razón y son las modas que ven en sus compañeros

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  3. Madre mía que identificada me siento. Que conste que lo de la edad no sé yo, mi hija desde siempre fue en contra de las modas y gustos tradicionales de su madre, la de discusiones que hemos tenido. Ahora lo vamos llevando cediendo por ambas partes pero es una guerra continua.

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  4. Me encanta la complicidad que han tenido Pablo y María esta vez, la verdad es que yo he hecho mil travesuras porque mi madre me dejaba llevar el pelo como quería nunca pedí nada fuera de lo normal, y la ropa la verdad es que al tener el mismo gusto, si que me gustaban los chandals de marca pero debía ganarmelos yo, nuestra negociación comenzó cuando quise hacerme un piercing... Qué complicado lo tenéis las madres en muchas ocasiones...

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  5. ¡Hola!
    La verdad es que lidiar con estos temas a veces os puede resultar algo desquiciante. Y ojo que lo digo sin conocimiento de causa, porque no soy madre, pero sí he sido hija jejeje, y sí recuerdo esas conversaciones conciliadoras con mi madre, cuando intentava que me quitase esas bambas que llevaba a todas horas.
    Creo que en esas situaciones lo básico es, tener paciencia e intentar ser unos buenos "negociadores", pero sin llegar a imponer nada, porque ya sabemos que a ciertas edades nos gusta hacer prácticamente todo lo contrario de lo que nos dicen.
    Besos

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  6. Para este post te podía haber dado un montón de guiones con diálogos de los que mantengo en casa casi a diario, jajajaja, porque esto se había convertido en una lucha sin cuartel. Y hablo en pasado porque he tomado la determinación que apuntas en el post: la de negociar, escucharles y dejarles que sean ellos los que se administren para que se den cuenta de que no es tan fácil. A cambio, cuando tienen que ceder también lo hacen, a regañadientes, pero lo hacen. Todos hemos ganado, sobre todo yo, que ya no me agarro esos berrinches que me cogía antes. Consejos muy sensatos y muy apropiados, como siempre, Mariló. Un beso grande!

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  7. Hola que de verdad la historia es un poco estresante jejeje pero bueno de todo hay en este mundo, nos complicamos de todo y a veces no hay necesidad de tanta necedad, total vivir el momento, disfrutar de lo que se tiene que se vea o no bien no importa al final la comodidad a veces vence. Por e momento no sufro tanto de estos diálogos.

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  8. La verdad es que pueden llegar a sacarnos de quicio... ya desde bebés, es muy duro, algo que no nos imaginamos antes de ser padres, pero cuando puedo, respiro hondo y pienso que no vale la pena estresarse tanto por cosas que no valen la pena, que la vida es muy corta y hay que disfrutar de ellos mientras podamos, ya llegará un día en el que roguemos porque vengan a vernos...

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  9. Llevo 3 años siendo madre y sin lugar a dudas puedo decir que es el trabajo más difícil que estoy llevando a cabo en toda mi vida. Nunca sabes cómo acertar, si lo estás haciendo bien.. y sólo tiene 3 años así que ni me imagino la adolescencia lo que puede llegar a ser.. Paciencia, paciencia y paciencia además de no olvidar que nosotras también la pasamos y seguro que no fue nada fácil para nuestras madres y padres jejeje. Muaks

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  10. Bueno yo la verdad es que no puedo opinar mucho sobre este tema, mas que nada porque soy muy joven no tengo pareja y menos hijos, no puedo decir mucho sobre este tema. Lo que si puedo decir es que yo nunca le dado este tipo de problemas a mi madre al contrario se lo ponía bastante fácil a la hora de ropa y el pelo. Lo que si cuando nos enfadábamos la que tenia que tener paciencia muchas veces con ella era yo ya que parece que nos intercambiemos los papeles. Un saludo!

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